'Los cantos de trabajo del Llano' son patrimonio de la humanidad

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Caracas. - La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco por sus siglas en inglés) declaró como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, a Los cantos de trabajo del Llano de Venezuela y Colombia.

Esta semana en Jeju, el comité examina un total de 34 candidaturas, entre ellas cinco latinoamericanas: el miércoles ingresaron en la lista los cantos de trabajo de los llanos colombo-venezolanos, la Feria de Alasita en Bolivia y el punto cubano.

Los cantos de trabajo del Llano se practican y se escuchan en Colombia, en la región de los Llanos Orientales que comprende los departamentos de Arauca, Casanare, Meta y Vichada, y en Venezuela, en los Llanos Centro Occidentales, en los estados de Portuguesa, Cojedes, Barinas, Guárico y Apure.

Los artesanos realizan trenzados y talcos con distintos motivos, y también pintas.

En la sesión de hoy del Comité intergubernamental de la Unesco también se inscribieron otros once elementos culturales procedentes de Serbia, Mauricio, Países Bajos, Perú, Eslovaquia, Eslovenia, Suiza, la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Turkmenistán, Laos y Vietnam.

La tradicional Alasita ("cómprame", en aymara) arranca cada 24 de enero.

En el arreo, en cambio, "el canto se llena de llamadas de atención a los animales para que no se pierdan y puedan seguir en grupo", indicó Díaz.

Explicó que se detallaron de manera adecuada los participantes en los recorridos rituales efectuados en la ciudad de La Paz durante la Feria de la Alasita.

De acuerdo con el comunicado divulgado por la Unesco desde su sede en París, el punto es una expresión poética y musical de los guajiros cubanos consistente en una tonada o melodía acompañada por la voz de una persona que canta composiciones poéticas en décimas, improvisadas o aprendidas.

La práctica culinaria consiste en preparar en cuatro etapas la masa de una pizza y hornearla con fuego de leña.

El presidente de la asociación de pizzaioli napolitanos, Sergio Miccù, había prometido que si su arte entraba en la lista lo festejaría "regalando pizza en las calles".

"Esa historia apasionante que comenzó en el siglo XVI y que tiene que ver con la utilización del ganado, la utilización del caballo, de las vacas para alimentar a toda una población", expresaba el profesor en esa ocasión.

La organización alertó sobre las amenazas que se ciernen sobre esta costumbre ancestral "debido a la honda transformación socioeconómica y demográfica de la sociedad llanera".

La comunidad portadora de esta tradición, definida en los llaneros, mujeres y hombres, se ubica en la gran depresión de la Orinoquia.

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